Hace una semana, mi anterior servidor casero, una Raspberry Pi situada al lado de la impresora, dijo: "hasta aquà hemos llegado". Ese dÃa, todas mis webs y podcasts dejaron de funcionar.
Decidà comprar un miniordenador para usarlo como servidor, ya que, si quiero ofrecer mi contenido desde mi propio servidor, mejor hacerlo con algo un poco más serio. No digo que la Raspberry Pi no sea buena, pero tiene un defecto que la hace vulnerable si se usa de forma intensiva: la tarjeta SD. Estas no están diseñadas para un uso continuo de lectura y escritura, por lo que suelen fallar. Sin embargo, en mi caso, el problema no fue ese, sino que el disco SSD dejó de funcionar repentinamente. Como ahà estaban alojados los podcasts y su base de datos, el sistema no paraba de dar errores. Asà que, ya que tocaba cambiar, decidà hacerlo conscientemente.
¿Y la copia de seguridad? Pues, precisamente, el dÃa en que falló el servidor era el que habÃa elegido para programar las copias de seguridad. Llegué un poco tarde.
Durante dos dÃas estuve trabajando con el nuevo servidor sin lograr que funcionara del todo, hasta que, gracias a Mastodon, me recomendaron instalar una distribución de Linux llamada YunoHost. Me puse manos a la obra y, en menos de 15 minutos, ya lo tenÃa funcionando.
Creo que es una muy buena solución si no quieres estar usando el terminal a cada momento. No digo que no lo vayas a necesitar en algún momento, porque, si quieres ir un poco más allá, sà será necesario. Pero, si no quieres complicarte, no hace falta. Además, tiene una biblioteca muy extensa de aplicaciones que puedes instalar con un solo clic. Hasta ahora, he instalado varias: además del gestor de podcasts (Castopod), tengo la aplicación que estoy usando para escribir este blog, llamada "Bludit"; mi librerÃa de textos con la aplicación BookStack; y un gestor de gastos recurrentes tipo Netflix o Patreon, llamado Wallos. Seguramente instalaré más en un futuro cercano. De esta manera, utilizo servicios alojados en casa en lugar de depender de terceros que, a saber qué hacen con mis datos.
Y, para terminar, te cuento que YunoHost tiene una opción que me encanta: ¡copias de seguridad!